Campaña de los pobres

19 julio de 2021 

Nosotras, las mujeres abajo firmantes, estamos dando la alarma de que nuestra democracia está en peligro.  

Somos mujeres de toda raza, religión, género y orientación sexual, edad, capacidad y más, muchas de nosotras somos pobres y todas estamos comprometidas con el trabajo de la justicia.

Hoy nos reunimos en la capital de nuestra nación, unidos en la convicción de que debemos y podemos cambiar el rumbo de este país. 

Nos comprometemos a nosotros mismos y a nuestros cuerpos para que esta democracia pueda cumplir su gran promesa de garantizar los derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad para todos. 

Tres semanas antes de que el Congreso tome su receso de verano, pedimos el fin inmediato del obstruccionismo, la protección y expansión de nuestros derechos de voto y el aumento de los salarios por hora a al menos $ 15. 

Vemos que 140 millones de personas son pobres o están a una emergencia de la ruina económica, incluidas más de 70 millones de mujeres. 

Vemos mujeres pobres, especialmente mujeres pobres de color y mujeres LGBTQ +, cargando cargas indebidas de trabajo precario, no remunerado y de bajos salarios.

Vemos mujeres enfrentando las humillaciones de un sistema de bienestar social quebrado, desalojos de viviendas, cortes de servicios públicos, la negación de la atención médica y una deuda aplastante.  

Vemos a las mujeres siendo las primeras y más afectadas por la crisis climática y la devastación ecológica y en el frente de la detención, la deportación, el desplazamiento y la guerra. 

A pesar de estas condiciones, nuestras voces se ahogan y nuestras demandas de justicia no se satisfacen. 

Los derechos de voto están bajo un ataque histórico y se están utilizando reglas de procedimiento como el obstruccionismo para reprimir la voluntad del pueblo. 

Sin nuestros derechos democráticos plenos, no podemos desafiar las injusticias de las que somos testigos y que amenazan con desplazar la democracia por la autocracia. 

Hoy hace 173 años, el 19 de julio de 1848, los participantes en la primera convención de derechos de la mujer en Seneca Falls, Nueva York, firmaron la Declaración de Sentimientos. 

Hoy, en el aniversario de esa reunión histórica, nos unimos para asumir los compromisos asumidos por generaciones de mujeres y luchadoras por la libertad que nos han precedido, para todas las generaciones futuras. 

¡Adelante juntos, ni un paso atrás!